Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés

Descubre la historia y receta original del croque-monsieur, el clásico sándwich francés con queso, jamón y béchamel.

Redacción GeoGastronómica
23 de septiembre de 2025
Compartir en:

Índice

Un sándwich con historia y literatura

En el corazón de París, a principios del siglo XX, nació uno de esos platos que sin quererlo se convirtieron en emblema de la cultura gastronómica francesa: el croque-monsieur. Su nombre, que literalmente significa “señor que cruje”, juega con la onomatopeya del pan tostado al morderlo y el carácter refinado que le dio el entorno donde se popularizó: los cafés parisinos.

La primera mención escrita conocida se encuentra en el novelista Marcel Proust. En su célebre obra À l’ombre des jeunes filles en fleurs (1919), escribe que, tras un concierto, su abuela y él se encontraron con la señora de Villeparisis, quien les anunció haber solicitado en el hotel unos croque-monsieur y huevos a la crema. Esa referencia literaria selló el destino del sándwich: ya no era solo un bocado rápido, era un gesto cultural.

…nos habíamos detenido un momento sobre el muelle, mi abuela y yo, para intercambiar algunas palabras con la Sra. de Villeparisis que nos anunciaba que había solicitado para nosotros en el hotel unos «croque-monsieur» y huevos a la crema…”

Desde entonces, el croque-monsieur se convirtió en una de esas recetas que marcan la diferencia entre un simple almuerzo improvisado y un momento digno de celebración. Pedirlo en un café de barrio, acompañado de una copa de vino blanco o una cerveza artesanal, es una forma sencilla de sentirse parisino por un instante.

¿Cómo es la receta perfecta de un croque-monsieur?

No basta con juntar pan, jamón y queso. Un buen croque-monsieur exige tres elementos clave: pan de molde artesanal, jamón de calidad y queso fundente con carácter. El emmental y el gruyère son los más tradicionales, pues aportan ese equilibrio entre dulzor lácteo y un toque de nuez.

Otro detalle indispensable es la técnica de tostado. Algunos cocineros defienden la sartén con mantequilla como la opción más auténtica, mientras que otros prefieren el horno por la homogeneidad del gratinado. La receta tradicional añade una capa de béchamel ligera sobre el pan superior, lo que genera una corteza dorada y cremosa que eleva el resultado a la categoría de pequeño lujo.

Existe una regla no escrita acerca de este popular bocado. Si el croque-monsieur se come sin ensuciar los dedos con un hilo de queso fundido, es que algo falló en la receta. Con cuhillo y tenedor o con las manos, la elección es de cada uno.

Imagen de Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés
Croque-monsieur.

La receta tradicional paso a paso

La receta que presentamos a continuación es la clásica, tal como se sirve en los cafés franceses desde hace más de un siglo. Sirve para 4 personas.

Ingredientes:

  • 8 rebanadas de pan de molde artesanal (preferiblemente de miga firme)
  • 4 lonchas de jamón cocido de buena calidad (aprox. 150 g)
  • 150 g de queso gruyère o emmental rallado
  • 40 g de mantequilla sin sal
  • 25 g de harina de trigo
  • 300 ml de leche entera
  • Nuez moscada rallada (una pizca)
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración:

El primer paso consiste en preparar una béchamel suave. En una cazuela pequeña, derretimos la mantequilla y añadimos la harina, removiendo con una varilla hasta obtener un roux claro. Incorporamos poco a poco la leche caliente, sin dejar de batir, hasta lograr una textura cremosa. Condimentamos con sal, pimienta y un ligero toque de nuez moscada.

Colocamos las rebanadas de pan sobre una bandeja y las untamos con un poco de béchamel. Sobre la mitad de ellas distribuimos el jamón y la mitad del queso rallado. Cubrimos con la otra rebanada, volvemos a cubrir con béchamel y terminamos con el resto del queso.

El toque final es el gratinado: 10 minutos en horno precalentado a 200 °C, hasta que la superficie quede dorada y burbujeante. El resultado es un bocado crujiente en el exterior y cremoso en el interior, donde cada capa se reconoce pero a la vez se funde en armonía.

Variantes y reinterpretaciones del clásico

Si el croque-monsieur es un caballero, su versión femenina, el croque-madame, añade un huevo a la plancha o frito encima, recordando los tocados de las damas de principios del siglo XX. Esta variante se popularizó rápidamente en Francia y hoy es casi tan famosa como el original.

Imagen de Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés
Croque-monsieur y croque-madame.

Existen además versiones más elaboradas que incluyen salsa Mornay (béchamel enriquecida con yema y queso), o aquellas en las que el pan se sumerge en huevo batido antes de pasar al horno, acercándolo a lo que en España conocemos como el sándwich mixto.

En Holanda, el uitsmijter se acerca mucho: rebanadas de pan, jamón, queso y huevo frito. En Alemania encontramos el strammer Max, muy similar, y en Hamburgo incluso se habla del “Monsieur und Croque Madame”, con variaciones de carne.

En España, el equivalente más cercano es el sándwich mixto, aunque su sencillez —solo pan, jamón york y queso, sin béchamel— marca la diferencia. Por otro lado, el Monte Cristo, popular en Estados Unidos, es un primo lejano: se reboza en huevo y se fríe, generando un contraste más contundente.

Estas variantes demuestran que el croque-monsieur es más que un sándwich: es una inspiración global.

Así que si tenemos la oportunidad de probar un croque-monsieur en un café de París, pensemos que es mucho más que comer un simple sándwich. Es participar de una tradición centenaria que une literatura, cultura urbana y placer gastronómico. Al final, este plato nos recuerda que la cocina francesa no necesita complicarse demasiado para conquistar: basta con ingredientes nobles, técnica precisa y un poco de historia compartida.

NEWSLETTER

Si te ha gustado este artículo, es que te gusta comer con sentido y viajar con apetito.

Suscríbete gratis a GeoGastronómica y recibe antes que nadie nuestros artículos, crónicas, destinos comestibles y experiencias. Sin postureo. Solo buen comer.

Apúntate hoy y empieza a saborear el mundo desde tu bandeja de entrada.

Te puede interesar
Gastro guías
Gastro Guía de Nueva York 2025: sabores que definen a la Gran Manzana

Sabores del mundo en una sola ciudad. Descubre los mejores restaurantes, mercados y pastelerías en esta guía gourmet definitiva para NYC.

Un plato, un destino
¿Viajarías a Perú a probar su ceviche?

Historia, variaciones y dónde probar el mejor ceviche en Perú. Una guía completa para foodies con alma viajera.

Cocineros del mundo
El alma del Pirineo aragonés se sirve en el Ansils

Vive la experiencia de Restaurante Ansils: un viaje culinario único en el Valle de Benasque.

Gastro guías
Gastro Guía de Melbourne 2025: sabores, cultura y encanto australiano

Descubre la vibrante gastronomía de Melbourne con nuestra guía completa.

Gastro guías
Gastro Guía de Cracovia 2025: de los pierogi al zubrówka

Qué comer en Cracovia: guía de pierogi, zurek, dulces, mercados y restaurantes con encanto en la capital cultural de Polonia.

Destinos gastronómicos
La gastronomía belga: sabores con historia en el corazón de Europa

Recorrer Bélgica con el estómago por guía es una de las formas más placenteras de entender su historia, su gente y su diversidad.

Destinos gastronómicos
Buenos Aires a mordiscos: crónica cruda y jugosa de una ciudad que se come a sí misma

Descubre los sabores de Buenos Aires desde el asado hasta los alfajores de dulce de leche en un recorrido crudo y emocionante. La cultura gastronómica porteña te va a devorar con cada bocado.

Destinos gastronómicos
Viajamos a Ciudad de México, la capital de la gastronomía mexicana y cultural

Desde tacos hasta mole: explora la riqueza gastronómica de México en un viaje de sabor, historia y cultura.

Bebidas
Vodka polaco, el símbolo líquido de Polonia

¿Qué hace diferente al vodka polaco del resto del mundo? Su elaboración con centeno o patata, su altísima pureza y su conexión cultural profunda lo convierten en una bebida con alma.

Producto
El queso Camembert de Normandía, una gloria gastronómica entre el campo, el moho y la historia

Historia, elaboración y maridaje perfecto del auténtico Camembert AOP

Republicar artículo

Si lo deseas puedes republicar este artículo, ya sea en formato impreso o digital, teniendo en cuenta las siguientes indicaciones:  atribuye claramente la autoría del artículo a GeoGastrónomica, indica que el texto fue publicado originalmente en GeoGastronómica y si realizas modificaciones, deben mantenerse bajo la misma licencia que el original y debes señalar que se han hecho cambios. Consulta aquí nuestras normas completas de republicación.

<h1>Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés</h1>
<h2 class="wp-block-heading">Un sándwich con historia y literatura</h2>



<p>En el corazón de <strong>París</strong>, a principios del siglo XX, nació uno de esos platos que sin quererlo se convirtieron en emblema de la cultura gastronómica francesa: el <strong><em>croque-monsieur</em></strong>. Su nombre, que literalmente significa “señor que cruje”, juega con la onomatopeya del pan tostado al morderlo y el carácter refinado que le dio el entorno donde se popularizó: <strong>los cafés parisinos.</strong></p>



<p>La primera mención escrita conocida se encuentra en el novelista <strong>Marcel Proust</strong>. En su célebre obra <em>À l’ombre des jeunes filles en fleurs</em> (1919), escribe que, tras un concierto, su abuela y él se encontraron con la señora de Villeparisis, quien les anunció haber solicitado en el hotel unos <strong><em>croque-monsieur</em> y huevos a la crema</strong>. Esa referencia literaria selló el destino del sándwich: ya no era solo un bocado rápido, era un gesto cultural.</p>



<p>…nos habíamos detenido un momento sobre el muelle, mi abuela y yo, para intercambiar algunas palabras con la Sra. de <em>Villeparisis </em>que nos anunciaba que había solicitado para nosotros en el hotel unos «croque-monsieur» y huevos a la crema…”</p>



<p>Desde entonces, el <strong><em>croque-monsieur </em></strong>se convirtió en una de esas recetas que marcan la diferencia entre un simple almuerzo improvisado y un momento digno de celebración. Pedirlo en un café de barrio, acompañado de una copa de vino blanco o una cerveza artesanal, es una forma sencilla de sentirse parisino por un instante.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cómo es la receta perfecta de un croque-monsieur?</h2>



<p>No basta con juntar pan, jamón y queso. Un buen <strong><em>croque-monsieur</em></strong> exige tres elementos clave: <strong>pan de molde artesanal, jamón de calidad y queso fundente con carácter.</strong> El emmental y el gruyère son los más tradicionales, pues aportan ese equilibrio entre dulzor lácteo y un toque de nuez.</p>



<p>Otro detalle indispensable es la <strong>técnica de tostado</strong>. Algunos cocineros defienden la sartén con mantequilla como la opción más auténtica, mientras que otros prefieren el horno por la homogeneidad del gratinado. La receta tradicional añade una <strong>capa de béchamel ligera</strong> sobre el pan superior, lo que genera una corteza dorada y cremosa que eleva el resultado a la categoría de pequeño lujo.</p>



<p>Existe una regla no escrita acerca de este popular bocado. Si el <strong><em>croque-monsieur</em></strong> se come sin ensuciar los dedos con un hilo de queso fundido, es que algo falló en la receta. Con cuhillo y tenedor o con las manos, la elección es de cada uno.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-3-6-1200x900.webp" alt="Imagen de Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés" class="wp-image-8021" title="Imagen de Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés 5" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-3-6-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-3-6-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-3-6-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-3-6-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-3-6.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Croque-monsieur</em>.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La receta tradicional paso a paso</h2>



<p>La receta que presentamos a continuación es la clásica, tal como se sirve en los cafés franceses desde hace más de un siglo. Sirve para 4 personas.</p>



<p><strong>Ingredientes:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>8 rebanadas de pan de molde artesanal (preferiblemente de miga firme)</li>



<li>4 lonchas de jamón cocido de buena calidad (aprox. 150 g)</li>



<li>150 g de queso gruyère o emmental rallado</li>



<li>40 g de mantequilla sin sal</li>



<li>25 g de harina de trigo</li>



<li>300 ml de leche entera</li>



<li>Nuez moscada rallada (una pizca)</li>



<li>Sal y pimienta al gusto</li>
</ul>



<p><strong>Elaboración:</strong></p>



<p>El primer paso consiste en preparar una béchamel suave. En una cazuela pequeña, derretimos la mantequilla y añadimos la harina, removiendo con una varilla hasta obtener un roux claro. Incorporamos poco a poco la leche caliente, sin dejar de batir, hasta lograr una textura cremosa. Condimentamos con sal, pimienta y un ligero toque de nuez moscada.</p>



<p>Colocamos las rebanadas de pan sobre una bandeja y las untamos con un poco de béchamel. Sobre la mitad de ellas distribuimos el jamón y la mitad del queso rallado. Cubrimos con la otra rebanada, volvemos a cubrir con béchamel y terminamos con el resto del queso.</p>



<p>El toque final es el gratinado: 10 minutos en horno precalentado a 200 °C, hasta que la superficie quede dorada y burbujeante. El resultado es un bocado crujiente en el exterior y cremoso en el interior, donde cada capa se reconoce pero a la vez se funde en armonía.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Variantes y reinterpretaciones del clásico</h2>



<p>Si el <strong><em>croque-monsieur </em></strong>es un caballero, su versión femenina, el <strong><em>croque-madame</em></strong>, añade un <strong>huevo a la plancha o frito encima</strong>, recordando los tocados de las damas de principios del siglo XX. Esta variante se popularizó rápidamente en Francia y hoy es casi tan famosa como el original.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-2-7-1200x900.webp" alt="Imagen de Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés" class="wp-image-8022" title="Imagen de Croque-monsieur: historia, receta original y variantes del clásico francés 6" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-2-7-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-2-7-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-2-7-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-2-7-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2025/09/Pagina-2-7.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Croque-monsieur </em>y <em>croque-madame.</em></figcaption></figure>



<p>Existen además versiones más elaboradas que incluyen salsa <strong><em>Mornay</em></strong> (béchamel enriquecida con yema y queso), o aquellas en las que el pan se sumerge en huevo batido antes de pasar al horno, acercándolo a lo que en España conocemos como el sándwich mixto.</p>



<p>En <strong>Holanda,</strong> el <strong><em>uitsmijter</em></strong> se acerca mucho: rebanadas de pan, jamón, queso y huevo frito. En <strong>Alemania </strong>encontramos el <strong><em>strammer Max</em></strong>, muy similar, y en <strong>Hamburgo</strong> incluso se habla del <strong><em>“Monsieur und Croque Madame”</em></strong>, con variaciones de carne.</p>



<p>En <strong>España</strong>, el equivalente más cercano es el <strong>sándwich mixto</strong>, aunque su sencillez —solo pan, jamón york y queso, sin béchamel— marca la diferencia. Por otro lado, el <strong><em>Monte Cristo,</em></strong> popular en <strong>Estados Unidos</strong>, es un primo lejano: se reboza en huevo y se fríe, generando un contraste más contundente.</p>



<p>Estas variantes demuestran que el <strong><em>croque-monsieur</em></strong> es más que un sándwich: es una inspiración global.</p>



<p>Así que si tenemos la oportunidad de probar un <strong><em>croque-monsieur </em></strong>en un café de París, pensemos que es mucho más que comer un simple sándwich. Es participar de una tradición centenaria que une literatura, cultura urbana y placer gastronómico. Al final, este plato nos recuerda que la cocina francesa no necesita complicarse demasiado para conquistar: basta con ingredientes nobles, técnica precisa y un poco de historia compartida.</p>



<h2 class="wp-block-heading">NEWSLETTER</h2>



<p>Si te ha gustado este artículo, es que te gusta comer con sentido y viajar con apetito.</p>



<p>Suscríbete gratis a <strong>GeoGastronómica </strong>y recibe antes que nadie nuestros artículos, crónicas, destinos comestibles y experiencias. Sin postureo. Solo buen comer.</p>



<p>Apúntate hoy y empieza a saborear el mundo desde tu bandeja de entrada.</p>



<div class="wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex">
<div class="wp-block-button"><a class="wp-block-button__link wp-element-button" href="https://geogastronomica.com/newsletter/">SUSCRÍBETE</a></div>
</div>



<p></p>
<p>Este artículo fue publicado originalmente en <a href="https://geogastronomica.com/">GEOgastronómica</a>. Lea el <a href="https://geogastronomica.com/croque-monsieur-historia-receta-original-y-variantes-del-clasico-frances/">original</a>.</p></div>
GeoGastronómica
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.