Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas

En las marismas de Irak, los maʿdān luchan por conservar su cocina y su forma de vida.

Paco Doblas Gálvez
2 de septiembre de 2026
Compartir en:

Índice

En enero de 2026 viajamos por Irak de sur a norte. Salimos de Basora hacia Nasiriya por carreteras de asfalto irregular, casi sin señalización, entre controles militares activos y otros abandonados. Poco a poco, el desierto cambió de color. Aparecieron zonas verdes, canales, agua. Habíamos llegado a los al-Ahwar, las grandes marismas mesopotámicas.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Canoas en las marismas. [Foto: Paco Doblas]

Al atardecer subimos a pequeñas canoas de tres personas y nos internamos en un laberinto de agua, cañas y juncos. Las aves aparecían entre la vegetación y costaba imaginar que aquel paisaje hubiera estado cerca de desaparecer. Era también la casa de los maʿdān, los llamados árabes de las marismas, una comunidad cuya alimentación, arquitectura y economía dependen del humedal.

Nuestro viaje exigía preparación y una logística que no conviene improvisar. Todo quedó recogido en nuestro Libro de viaje: Mesopotamia. Pero pocas imágenes explicaban mejor la relación entre territorio y comida que aquellas marismas.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas

Una despensa hecha de agua

Los Ahwar se extienden en la llanura baja del Tigris y el Éufrates. En 2016 la UNESCO los incluyó en la Lista del Patrimonio Mundial junto con Ur, Uruk y Eridu. Conviene evitar una simplificación muy repetida: presentar a los maʿdān como «sumerios supervivientes». La historia es mucho más compleja. Lo extraordinario es la persistencia de formas de vida adaptadas durante siglos a un ecosistema acuático en medio de una región árida.

Aquí el paisaje produce la cocina del lugar. Pescado de agua dulce, arroz, trigo y cebada en las zonas cultivables, dátiles, aves, búfalas, leche y productos lácteos han compuesto una alimentación sometida al ritmo del agua. Los juncos alimentan al ganado y sirven para casas, esteras y embarcaciones. Las zonas inundadas son criaderos de peces. Cuando las aguas retroceden aparecen terrenos donde cultivar. Todo forma parte del mismo sistema.

La desaparición de esta cocina está estrechamente ligada a la desaparición de este paisaje. 

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Atardecer en las marismas al-Ahwar. [Foto: Paco Doblas]

Una carpa junto al fuego

Después de navegar por las marismas tuvimos la oportunidad de degustar uno de los platos más emblemáticos de la cocina iraquí: la carpa a la brasa, o masgouf, preparada lentamente junto al fuego. Lo hicimos además en uno de los espacios más característicos de los maʿdān, una de sus tradicionales “casas cesta”, construcciones levantadas con grandes haces de juncos arqueados y entrelazados, cuyo interior se cubre con alfombras y cojines.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Interior de una “casa cesta”. [Foto: Paco Doblas]

El masgouf pertenece a la cocina iraquí en su conjunto y no exclusivamente a los maʿdān. Pero comerlo allí, rodeados por el mismo humedal del que procede buena parte de su sustento, permite entender por qué el pescado adquiere otro significado. Durante generaciones, pescar no ha sido una especialidad gastronómica, sino una de las bases de la subsistencia y del comercio local.

Cuando disminuye la superficie inundada también lo hacen las poblaciones de peces, y con ellas desaparecen ingresos, alimento y conocimientos. Una carpa sobre las brasas puede sobrevivir en un restaurante de Bagdad pero la cultura que la obtenía directamente de estas aguas puede no hacerlo.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Carpa a la brasa, masgouf. [Foto: Paco Doblas]

Las búfalas, la otra gran despensa

Hay otro animal sin el que resulta difícil imaginar los Ahwar: la búfala de agua. No es simplemente ganado. Es patrimonio familiar, ahorro y alimento. Los animales pastan entre la vegetación acuática y proporcionan una leche especialmente grasa, utilizada para elaborar nata, yogur, mantequilla y quesos. Entre los productos más apreciados está el qaymar o geimer, la espesa nata habitual en los desayunos iraquíes.

La relación vuelve a ser circular: el agua hace crecer los juncos; los juncos alimentan a las búfalas; las búfalas producen leche; la leche sostiene la alimentación y parte de la economía familiar.

Una evaluación participativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) documentó una caída superior al 76 % de los rebaños de búfalas respecto a las referencias recogidas por las comunidades.

Algunos ganaderos las vendían o sustituían por vacas, que necesitan menos agua. Cuando desaparece una búfala también desaparece una parte de la despensa.

El ingrediente que no se come

Los juncos son quizá el ingrediente invisible de esta cocina. No llegan al plato, pero sostienen buena parte de lo que lo hace posible. Con ellos se construyen viviendas y mudhif, las grandes casas comunales de arcos de caña; se fabrican esteras y objetos domésticos, alimentan al ganado y forman parte de las islas artificiales donde tradicionalmente se levantaron asentamientos.

Las mujeres han desempeñado además un papel esencial en el cuidado de los animales, la transformación de la leche, pequeñas explotaciones agrícolas y la elaboración de objetos de junco y palma. La crisis afecta así a algo más difícil de medir que una hectárea de agua: el conocimiento transmitido dentro de las familias.

Una cocina puede conservar sus recetas y haber perdido ya casi todo lo necesario para reproducirlas.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
“Casas cesta”. [Foto: Paco Doblas]

Cuando secar una marisma fue un arma

El desastre de los Ahwar no comenzó con el cambio climático. Después de los levantamientos de 1991 contra Sadam Huseín, el régimen aceleró un sistema de drenaje, canales, diques y desvíos que privó de agua a buena parte de las marismas. Aquella transformación tuvo también una finalidad política: castigar y controlar a unas comunidades consideradas hostiles y eliminar un territorio que servía de refugio.

Durante nuestro trayecto desde Basora nos explicaron hasta qué punto llegó la desecación. Zonas que habían sido navegables podían atravesarse a pie. La fauna desapareció y miles de habitantes abandonaron el territorio. Después de 2003 se destruyeron diques y se reabrieron canales. El agua regresó a parte del humedal y algunas familias volvieron.

Pero la recuperación nunca eliminó la vulnerabilidad.

La segunda desecación

Hoy la amenaza no procede de una sola decisión. Presas y derivaciones aguas arriba, reducción de los caudales del Tigris y el Éufrates, sequías, temperaturas extremas, evaporación, salinización, contaminación y presión de las actividades petroleras confluyen sobre el mismo lugar. UNESCO señala específicamente la gestión del agua, la contaminación, las presas, la sequía y las posibles actividades petroleras entre los desafíos que comprometen la conservación de los Ahwar.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Punto donde se encuentran los ríos Tigris y Eufrates. [Foto: Paco Doblas]

A comienzos de 2026 Naciones Unidas describía las marismas como un Patrimonio Mundial «al borde del abismo» y advertía de que el deterioro ambiental se estaba convirtiendo en borrado cultural. UNESCO lleva varios años expresando su preocupación por la escasez de agua y ha planteado revisar en 2027 si el sitio reúne las condiciones para entrar en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.

Pero mientras escribimos este reportaje ha sucedido algo inesperado.

El agua ha vuelto. Por ahora

Las lluvias y las liberaciones de agua desde las presas durante 2026 han inundado de nuevo zonas que llevaban años prácticamente secas. En mayo, las estimaciones oficiales situaban la superficie cubierta por agua entre el 32 y el 36 %, frente a alrededor del 8 % durante los peores años recientes. Han reaparecido juncos, peces y búfalas, y algunas familias han empezado a regresar.

Es una magnífica noticia, pero no es todavía una solución, porque un humedal puede inundarse en unos meses y una cultura alimentaria no funciona como un depósito. Una familia que vendió sus búfalas puede no recuperarlas. Un pescador que emigró puede no regresar. Un joven que dejó de aprender las técnicas de sus padres difícilmente reconstruirá ese conocimiento simplemente porque vuelva el agua.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Atardecer en las marismas al-Ahwar. [Foto: Paco Doblas]

Aquella tarde de enero, nuestra canoa avanzaba entre los juncos mientras caía el sol sobre los Ahwar. Después comimos pescado junto al fuego dentro de una casa construida con las mismas plantas que crecían a nuestro alrededor. Todo parecía formar parte de una sola cosa: el agua, los peces, las búfalas, las cañas, las casas y la comida.

Ahí reside precisamente la fragilidad de los maʿdān.

Podemos seguir encontrando masgouf en Irak. Podemos comprar arroz, dátiles o qaymar en sus mercados. Pero eso no garantiza la supervivencia de la cocina que nació en estas marismas. Porque las cocinas no desaparecen únicamente cuando olvidamos sus recetas. A veces empiezan a morir cuando se seca el paisaje que las hizo posibles.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas
Paco Doblas junto a un maʿdān o habitante de las marismas.

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas

NEWSLETTER

Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas

Si te ha gustado este artículo, es que te gusta comer con sentido y viajar con apetito.

Suscríbete gratis a GeoGastronómica y recibe antes que nadie nuestros artículos, crónicas, destinos comestibles y experiencias. Sin postureo. Solo buen comer.

Apúntate hoy y empieza a saborear el mundo desde tu bandeja de entrada.

Te puede interesar
Gastro guías
Gastro Guía de Nueva York: sabores que definen a la Gran Manzana

Sabores del mundo en una sola ciudad. Descubre los mejores restaurantes, mercados y pastelerías en esta guía gourmet definitiva para NYC.

Un plato, un destino
¿Viajarías a Perú a probar su ceviche?

Historia, variaciones y dónde probar el mejor ceviche en Perú. Una guía completa para foodies con alma viajera.

Cocineros del mundo
El alma del Pirineo aragonés se sirve en el Ansils

Vive la experiencia de Restaurante Ansils: un viaje culinario único en el Valle de Benasque.

Gastro guías
Gastro Guía de Melbourne: sabores, cultura y encanto australiano

Descubre la vibrante gastronomía de Melbourne con nuestra guía completa.

Gastro guías
Gastro Guía de Cracovia: de los pierogi al zubrówka

Qué comer en Cracovia: guía de pierogi, zurek, dulces, mercados y restaurantes con encanto en la capital cultural de Polonia.

Destinos gastronómicos
La gastronomía belga: sabores con historia en el corazón de Europa

Recorrer Bélgica con el estómago por guía es una de las formas más placenteras de entender su historia, su gente y su diversidad.

Destinos gastronómicos
Buenos Aires a mordiscos: crónica cruda y jugosa de la gran ciudad porteña

Descubre los sabores de Buenos Aires desde el asado hasta los alfajores de dulce de leche en un recorrido crudo y emocionante.

Destinos gastronómicos
Viajamos a Ciudad de México, la capital de la gastronomía mexicana y cultural

Desde tacos hasta mole: explora la riqueza gastronómica de México en un viaje de sabor, historia y cultura.

Bebidas
Vodka polaco, el símbolo líquido de Polonia

¿Qué hace diferente al vodka polaco del resto del mundo? Su elaboración con centeno o patata, su altísima pureza y su conexión cultural profunda lo convierten en una bebida con alma.

Producto
El queso Camembert de Normandía, una gloria gastronómica entre el campo, el moho y la historia

Historia, elaboración y maridaje perfecto del auténtico Camembert AOP

Republicar artículo

Si lo deseas puedes republicar este artículo, ya sea en formato impreso o digital, teniendo en cuenta las siguientes indicaciones:  atribuye claramente la autoría del artículo a GeoGastrónomica, indica que el texto fue publicado originalmente en GeoGastronómica y si realizas modificaciones, deben mantenerse bajo la misma licencia que el original y debes señalar que se han hecho cambios. Consulta aquí nuestras normas completas de republicación.

<h1>Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas</h1>
<p>En enero de 2026 viajamos por <strong>Irak</strong> de sur a norte. Salimos de <strong>Basora</strong> hacia <strong>Nasiriya</strong> por carreteras de asfalto irregular, casi sin señalización, entre controles militares activos y otros abandonados. Poco a poco, el desierto cambió de color. Aparecieron zonas verdes, canales, agua. Habíamos llegado a los al-Ahwar, las grandes marismas mesopotámicas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan8-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12205" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 23" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan8-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan8-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan8-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan8-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan8.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Canoas en las marismas. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<p>Al atardecer subimos a pequeñas canoas de tres personas y nos internamos en un laberinto de agua, cañas y juncos. Las aves aparecían entre la vegetación y costaba imaginar que aquel paisaje hubiera estado cerca de desaparecer. Era también la casa de los maʿdān, los llamados árabes de las marismas, una comunidad cuya alimentación, arquitectura y economía dependen del humedal.</p>



<p>Nuestro viaje exigía preparación y una logística que no conviene improvisar. Todo quedó recogido en nuestro <a href="https://geogastronomica.com/mesopotamia-irak-libro-de-viaje/">Libro de viaje: Mesopotamia</a><strong>.</strong> Pero pocas imágenes explicaban mejor la relación entre territorio y comida que aquellas marismas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan7-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12198" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 24" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan7-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan7-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan7-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan7-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan7.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Una despensa hecha de agua</h2>



<p>Los <em>Ahwar</em> se extienden en la llanura baja del <strong>Tigris</strong> y el <strong>Éufrates</strong>. En 2016 la UNESCO los incluyó en la Lista del Patrimonio Mundial junto con <strong>Ur, Uruk y Eridu</strong>. Conviene evitar una simplificación muy repetida: presentar a los <em>maʿdān</em> como «sumerios supervivientes». La historia es mucho más compleja. Lo extraordinario es la persistencia de formas de vida adaptadas durante siglos a un ecosistema acuático en medio de una región árida.</p>



<p>Aquí el paisaje produce la cocina del lugar. Pescado de agua dulce, arroz, trigo y cebada en las zonas cultivables, dátiles, aves, búfalas, leche y productos lácteos han compuesto una alimentación sometida al ritmo del agua. Los juncos alimentan al ganado y sirven para casas, esteras y embarcaciones. Las zonas inundadas son criaderos de peces. Cuando las aguas retroceden aparecen terrenos donde cultivar. Todo forma parte del mismo sistema.</p>



<p>La desaparición de esta cocina está estrechamente ligada a la desaparición de este paisaje. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan6-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12197" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 25" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan6-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan6-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan6-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan6-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan6.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Atardecer en las marismas al-Ahwar. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Una carpa junto al fuego</h2>



<p>Después de navegar por las marismas tuvimos la oportunidad de degustar uno de los platos más emblemáticos de la cocina iraquí: <strong>la carpa a la brasa, o masgouf</strong>, preparada lentamente junto al fuego. Lo hicimos además en uno de los espacios más característicos de los maʿdān, una de sus tradicionales “casas cesta”, construcciones levantadas con grandes haces de juncos arqueados y entrelazados, cuyo interior se cubre con alfombras y cojines.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan10-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12200" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 26" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan10-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan10-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan10-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan10-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan10.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Interior de una “casa cesta”. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<p>El <em>masgouf</em> pertenece a la cocina iraquí en su conjunto y no exclusivamente a los <em>maʿdān</em>. Pero comerlo allí, rodeados por el mismo humedal del que procede buena parte de su sustento, permite entender por qué el pescado adquiere otro significado. Durante generaciones, pescar no ha sido una especialidad gastronómica, sino una de las bases de la subsistencia y del comercio local.</p>



<p>Cuando disminuye la superficie inundada también lo hacen las poblaciones de peces, y con ellas desaparecen ingresos, alimento y conocimientos. Una carpa sobre las brasas puede sobrevivir en un restaurante de <strong>Bagdad</strong> pero la cultura que la obtenía directamente de estas aguas puede no hacerlo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan2-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12199" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 27" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan2-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan2-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan2-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan2-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan2.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Carpa a la brasa, masgouf. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las búfalas, la otra gran despensa</h2>



<p>Hay otro animal sin el que resulta difícil imaginar los <em>Ahwar</em>: la búfala de agua. No es simplemente ganado. Es patrimonio familiar, ahorro y alimento. Los animales pastan entre la vegetación acuática y proporcionan una leche especialmente grasa, utilizada para elaborar nata, yogur, mantequilla y quesos. Entre los productos más apreciados está el <em>qaymar</em> o <em>geimer</em>, la espesa nata habitual en los desayunos iraquíes.</p>



<p>La relación vuelve a ser circular: el agua hace crecer los juncos; los juncos alimentan a las búfalas; las búfalas producen leche; la leche sostiene la alimentación y parte de la economía familiar.</p>



<p>Una evaluación participativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) documentó una caída superior al 76 % de los rebaños de búfalas respecto a las referencias recogidas por las comunidades.</p>



<p>Algunos ganaderos las vendían o sustituían por vacas, que necesitan menos agua. Cuando desaparece una búfala también desaparece una parte de la despensa.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El ingrediente que no se come</h2>



<p>Los juncos son quizá el ingrediente invisible de esta cocina. No llegan al plato, pero sostienen buena parte de lo que lo hace posible. Con ellos se construyen viviendas y <em>mudhif</em>, las grandes casas comunales de arcos de caña; se fabrican esteras y objetos domésticos, alimentan al ganado y forman parte de las islas artificiales donde tradicionalmente se levantaron asentamientos.</p>



<p>Las mujeres han desempeñado además un papel esencial en el cuidado de los animales, la transformación de la leche, pequeñas explotaciones agrícolas y la elaboración de objetos de junco y palma. La crisis afecta así a algo más difícil de medir que una hectárea de agua: el conocimiento transmitido dentro de las familias.</p><div class="geoad-inline-inject"><div class="geoad-wrap"><div class="geoad-zone geoad-zone--horizontal" data-zone="subcategoria_vertical_3"><div class="geoad-banner active" data-ad-id="11818" data-mostrar-publicidad="0"><a href="https://jeauvnt6.sibpages.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><picture><source media="(max-width: 767px)" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/07/Untitled-image-2026-07-07T095535.355.webp"><img src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/07/Untitled-image-2026-07-07T095523.937.webp" alt="EXPEDICIONES 2026" loading="lazy" width="1230" height="350"></picture></a></div><div class="geoad-banner " data-ad-id="10282" data-mostrar-publicidad="0"><a href="https://geogastronomica.com/newsletter/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><picture><source media="(max-width: 767px)" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133235.613.webp"><img src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029.webp" alt="Suscripción gratuita Newsletter" loading="lazy" width="1230" height="350"></picture></a></div><a class="geoad-label geoad-label--hidden" href="https://geogastronomica.com/politica-privacidad/" target="_blank" rel="noopener noreferrer nofollow">Publicidad</a></div></div></div>



<p>Una cocina puede conservar sus recetas y haber perdido ya casi todo lo necesario para reproducirlas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan11-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12201" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 28" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan11-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan11-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan11-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan11-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan11.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">“Casas cesta”. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Cuando secar una marisma fue un arma</h2>



<p>El desastre de los <em>Ahwar</em> no comenzó con el cambio climático. Después de los levantamientos de 1991 contra Sadam Huseín, el régimen aceleró un sistema de drenaje, canales, diques y desvíos que privó de agua a buena parte de las marismas. Aquella transformación tuvo también una finalidad política: castigar y controlar a unas comunidades consideradas hostiles y eliminar un territorio que servía de refugio.</p>



<p>Durante nuestro trayecto desde <strong>Basora</strong> nos explicaron hasta qué punto llegó la desecación. Zonas que habían sido navegables podían atravesarse a pie. La fauna desapareció y miles de habitantes abandonaron el territorio. Después de 2003 se destruyeron diques y se reabrieron canales. El agua regresó a parte del humedal y algunas familias volvieron.</p>



<p>Pero la recuperación nunca eliminó la vulnerabilidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La segunda desecación</h2>



<p>Hoy la amenaza no procede de una sola decisión. Presas y derivaciones aguas arriba, reducción de los caudales del <strong>Tigris</strong> y el <strong>Éufrates</strong>, sequías, temperaturas extremas, evaporación, salinización, contaminación y presión de las actividades petroleras confluyen sobre el mismo lugar. UNESCO señala específicamente la gestión del agua, la contaminación, las presas, la sequía y las posibles actividades petroleras entre los desafíos que comprometen la conservación de los <em>Ahwar</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaam13-12-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12202" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 29" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaam13-12-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaam13-12-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaam13-12-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaam13-12-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaam13-12.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Punto donde se encuentran los ríos Tigris y Eufrates. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<p>A comienzos de 2026 Naciones Unidas describía las marismas como un Patrimonio Mundial «al borde del abismo» y advertía de que el deterioro ambiental se estaba convirtiendo en borrado cultural. UNESCO lleva varios años expresando su preocupación por la escasez de agua y ha planteado revisar en 2027 si el sitio reúne las condiciones para entrar en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.</p>



<p>Pero mientras escribimos este reportaje ha sucedido algo inesperado.</p>



<p>El agua ha vuelto. Por ahora</p>



<p>Las lluvias y las liberaciones de agua desde las presas durante 2026 han inundado de nuevo zonas que llevaban años prácticamente secas. En mayo, las estimaciones oficiales situaban la superficie cubierta por agua entre el <strong>32 y el 36 %</strong>, frente a alrededor del 8 % durante los peores años recientes. Han reaparecido juncos, peces y búfalas, y algunas familias han empezado a regresar.</p>



<p>Es una magnífica noticia, pero no es todavía una solución, porque un humedal puede inundarse en unos meses y una cultura alimentaria no funciona como un depósito. Una familia que vendió sus búfalas puede no recuperarlas. Un pescador que emigró puede no regresar. Un joven que dejó de aprender las técnicas de sus padres difícilmente reconstruirá ese conocimiento simplemente porque vuelva el agua.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan4-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12203" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 30" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan4-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan4-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan4-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan4-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan4.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Atardecer en las marismas al-Ahwar. [Foto: Paco Doblas]</figcaption></figure>



<p>Aquella tarde de enero, nuestra canoa avanzaba entre los juncos mientras caía el sol sobre los <em>Ahwar</em>. Después comimos pescado junto al fuego dentro de una casa construida con las mismas plantas que crecían a nuestro alrededor. Todo parecía formar parte de una sola cosa: el agua, los peces, las búfalas, las cañas, las casas y la comida.</p>



<p>Ahí reside precisamente la fragilidad de los <em>maʿdān</em>.</p>



<p>Podemos seguir encontrando masgouf en <strong>Irak</strong>. Podemos comprar arroz, dátiles o qaymar en sus mercados. Pero eso no garantiza la supervivencia de la cocina que nació en estas marismas. Porque las cocinas no desaparecen únicamente cuando olvidamos sus recetas. A veces empiezan a morir cuando se seca el paisaje que las hizo posibles.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="900" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan5-1200x900.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-12204" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 31" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan5-1200x900.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan5-900x675.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan5-768x576.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan5-1536x1152.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/09/madaan5.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paco Doblas junto a un <em>maʿdān</em> o habitante de las marismas. </figcaption></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1599" height="325" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/05/Untitled-image-2026-07-08T104755.376.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-11848" style="width:576px;height:auto" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 32" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/05/Untitled-image-2026-07-08T104755.376.webp 1599w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/05/Untitled-image-2026-07-08T104755.376-900x183.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/05/Untitled-image-2026-07-08T104755.376-1200x244.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/05/Untitled-image-2026-07-08T104755.376-768x156.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/05/Untitled-image-2026-07-08T104755.376-1536x312.webp 1536w" sizes="auto, (max-width: 1599px) 100vw, 1599px" /></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading">NEWSLETTER</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="341" src="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029-1200x341.webp" alt="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas" class="wp-image-10324" title="Imagen de Atlas de cocinas amenazadas (II): los maʿdān de Irak y la última cocina de las marismas 33" srcset="https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029-1200x341.webp 1200w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029-900x256.webp 900w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029-768x218.webp 768w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029-1536x437.webp 1536w, https://geogastronomica.com/wp-content/uploads/2026/03/Untitled-image-2026-03-25T133212.029.webp 1920w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<p>Si te ha gustado este artículo, es que te gusta comer con sentido y viajar con apetito.</p>



<p>Suscríbete gratis a <strong>GeoGastronómica </strong>y recibe antes que nadie nuestros artículos, crónicas, destinos comestibles y experiencias. Sin postureo. Solo buen comer.</p>



<p>Apúntate hoy y empieza a saborear el mundo desde tu bandeja de entrada.</p>



<div class="wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex">
<div class="wp-block-button"><a class="wp-block-button__link wp-element-button" href="https://geogastronomica.com/newsletter/">SUSCRÍBETE</a></div>
</div>
<p>Este artículo fue publicado originalmente en <a href="https://geogastronomica.com/">GEOgastronómica</a>. Lea el <a href="https://geogastronomica.com/maadan-irak-cocina-marismas/">original</a>.</p></div>
GEO GASTRONÓMICA
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.